Un ying no está completo sin su yang...


Separados.
Separados por los kilómetros de siempre.
Kilómetros que a veces pesan dos gramos y a veces una tonelada.
Kilómetros que haces que sean más fáciles de sobrellevar enseñándome que los límites se quedan dormidos cuando agarras mis manos.
Así comenzó la historia de nuestra vida con la distancia como lastre.

El limbo entre la realidad y la ficción

Ni tres litros de cerveza barata han podido sacarme una gota de poesía esta noche. Aquí y ahora, sobre un triste fondo en blanco doy forma a la tinta de un teclado que no sabe lo que tiene que contar. Así estoy, alumbrada por fragmentos de poesía, donde mis tristezas y alegrías son conjugados por el azar literario. Destinatarios reales y ficticios sobrevuelan, juegos manipuladores de la verdad y la ficción... Una inspiración rota como forma de frustrarte.

Piezas de mí

Con la fuerza de mil huracanes en medio de un desierto y valiente, pienso que ya es tiempo de recaer un poquito más en mí.
Y reencontrarme.

Añorar el pasado es correr tras el viento


2018

Tiempo.
¿Tiempo para qué? ¿Para elegir el lugar idóneo dónde enterrar el cadáver de nuestra relación?

Dosis de realidad

La fragilidad de mis ilusiones
fue golpeada por la crueldad de tus palabras,
y
los cristalitos en los que se fragmentó
torturaron las heridas de una guerra
 que al fin y al cabo no era mía.

Nunca lo fue. 

Catarsis




Si llegáramos a tocarnos explotaríamos en millones de gotas de agua contra el cristal y nos convertiríamos en el rastro de todas esas cosas condenadas a una muerte directa y solitaria.

Si llegáramos a tocarnos nos convertiríamos en esa tormenta tan temida capaz de desembocar en una hecatombe y jamás podríamos estar en calma...como si estuviéramos predestinados a no ser.

Pero cambiar no se encuentra en mi genética, y tal vez ahora quiera a alguien que cuando nos toquemos seamos todas esas gotas que se forman en el cristal después de follar, de entregarse al paraíso de la lujuria. O después de hacer el amor, piel con piel, que solo desea aprender de memoria cada milímetro para aprobar el examen. Incluso con los ojos cerrados, ciegos de amor. 

Y que al tocarnos seamos todo lo que la poesía no es capaz de escribir.