La onda expansiva provocada por mis versos llegará hasta tu habitación y sentirás su calor subiendo por tus piernas. Ya no dormirás, permanecerás a la sombra con hambre de piel y sed de ganas, en protesta del vacío de erotismo que jamás volverás a sentir. Invitaré a mis más sensuales fantasmas para para que por las noches te ciñan y susurren escalofrios húmedos, que escalen tu espalda, que se enreden en tu cintura, que agiten tu silencio hasta que llegue el día de hacerte trizas... A orgasmos.
Siluetas de un orgasmo
Né
10:30
Me levanté con un regusto a ron con tequila mezclado con una buena dosis de arrepentimiento en la boca. Tú lo sabías. Desde hace mucho tiempo lo sabes. Ella yace sobre mi cama, vacía, inmaculada, durmiendo plácidamente. Y mientras el caos se me sale de las manos cuando trato de contener las lágrimas el vestido deja de ser rojo y los zapatos pierden sus pasos. Ya no hay vuelta atrás, el imperio encerrado en cuatro paredes se desmorona a pedazos.
La noche de la equivocación
Né
9:30
Nací soñando que crecía. Crecí soñando que maduraba. Y ahora que lo estoy haciendo me estoy dando cuenta de que no es el sueño de mi vida, tan siquiera sé si es lo que quiero.
Todo llega
Né
12:30